
Colombia es uno de los países con mayor actividad sísmica de América del Sur. Sin embargo, la mayoría de las estructuras que se construyen hoy en ciudades intermedias no incorporan los criterios de la NSR-10 con el rigor que exige el suelo que las sostiene. Este artículo explica por qué el suelo importa tanto como el diseño.
El territorio colombiano está atravesado por tres sistemas de fallas geológicas activas: el sistema de fallas Romeral, la falla Bucaramanga-Santa Marta y la zona de subducción del Pacífico. Estas estructuras tectónicas hacen que Colombia sea uno de los países de mayor amenaza sísmica en Latinoamérica, con registros históricos de terremotos mayores a 6.5 Mw en Popayán (1983), Pereira (1995) y el Eje Cafetero (1999).
Pese a esto, una proporción significativa del parque edificado en ciudades intermedias fue construido antes de 1998, año en que entró en vigor la primera versión del Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente.
La Norma Sismo Resistente NSR-10 (Decreto 926 de 2010) establece los requisitos mínimos que debe cumplir toda construcción en Colombia para preservar vidas humanas ante eventos sísmicos. Su filosofía no es que el edificio "no se dañe", sino que:
Uno de los factores más subestimados en el diseño sísmico es el efecto del suelo sobre las ondas sísmicas. Las ondas que llegan a la roca basal se amplifican al atravesar suelos blandos o de relleno, multiplicando las aceleraciones en superficie por factores de 2 a 5 veces respecto al movimiento en roca.
Esto explica por qué en el terremoto de México de 1985 los mayores daños no ocurrieron en la zona epicentral, sino en el centro histórico de la ciudad, construido sobre los antiguos lagos del Valle de México, cuyos suelos arcillosos amplificaron las ondas sísmicas de manera catastrófica.
La NSR-10 clasifica los perfiles de suelo en seis tipos (A al F) según la velocidad de onda de corte promedio en los primeros 30 metros:
1. Exigir un estudio de suelos que incluya clasificación sísmica del perfil. 2. Contratar ingenieros estructurales con experiencia en diseño sismo resistente. 3. Verificar que los planos lleven memoria de cálculo con el espectro de diseño utilizado. 4. No escatimar en la supervisión técnica durante la construcción: el detallado del refuerzo es la diferencia entre un nudo dúctil y uno frágil.
El diseño sísmico no es un trámite de licencia. Es la decisión técnica más importante que se toma sobre una estructura antes de construirla. En IGESCOL lo abordamos desde los estudios de suelos hasta la revisión del detallado estructural, porque entendemos que la resistencia de un edificio empieza por el suelo que lo sostiene.